Desayunos y Cenas fáciles para Adelgazar

Desayunos y cenas: 5 claves efectivas y fáciles que te ayudarán a perder peso.

Desayunos y Cenas fáciles para Adelgazar

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¿Sabías que evitar el desayuno o la cena puede llevarte a desarrollar ansiedad e incluso influir en la ralentización de tu metabolismo? La clave está no es comer menos, sino comer bien

 

Los desayunos y cenas son momentos clave en tu alimentación. Si te los saltas, los descuidas o si incluyes en ellos alimentos poco adecuados, tu cuerpo y tu peso lo van a notar.

 

No podemos olvidar que la mejor dieta es aquella que mantiene el metabolismo activo.

 

Por tanto, saltarnos una cena o un desayuno provoca, por ejemplo, que nuestro páncreas se vea obligado a generar más insulina.

 

El problema es que así puede colapsar su funcionamiento hasta el punto de que no llegue bastante glucosa a la sangre.

 

Estamos pues ante dos instantes muy importantes en la rutina de nuestra alimentación de los cuales podemos y debemos sacar partido.

 

Te explicamos cómo hacerlo para conseguir bajar unos kilos sin perder en ningún momento la salud.

 

Anímate a cuidar un poco más de tus desayunos y cenas hoy mismo.

1. No existe ningún estudio que demuestre que no cenar o no desayunar nos ayude a bajar de peso

 

Todos conocemos a alguien que lo ha hecho: dejar de cenar para perder peso.

 

Aún más, puede que incluso nosotros mismos lo hayamos llevado a cabo alguna vez con la típica excusa de “me tomo un zumo o un vaso de leche y así acostumbro mi cuerpo a comer menos”.

 

Es un error. Nuestro cuerpo no necesita comer menos, necesita comer bien.

 

Los desayunos y las cenas son las comidas más importantes del día, porque entre ellas se extiende un largo intervalo de horas en las que nuestro organismo no recibe ningún alimento.

 

No desayunar supone empezar el día sin apenas nutrientes y energía para poner en marcha nuestro metabolismo.

 

Asimismo, el ayuno continuado nos puede llevar al síndrome metabólico. Corremos riesgo de desarrollar diabetes o de elevar nuestro nivel de triglicéridos en sangre.

 

No cuidarlos como merecen o evitar los desayunos y cenas supone también elevar nuestra carga de ansiedad.

A mayor ansiedad, más necesidad de ingerir alimentos ricos en grasas para elevar nuestras dopaminas, para saciar a un cerebro que ha pasado demasiadas horas sin comer y que necesita glucosa, nutrientes.

Saltarnos la cena o el desayuno deriva, poco a poco, en conformar un metabolismo lento que tiene mayor dificultad para procesar las grasas.

 

 

Pastillas para adelgazar - Perder Peso Guatemala

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2. Desayunos y cenas ricos en antioxidantes

 

Si deseas perder peso, cuidar de tu salud cardiovascular y fortalecer tu sistema inmunitario, hazlo: incluye en ellos alimentos ricos en antioxidantes.

 

Tanto en tu desayuno como en tu cena tu organismo va a estar más receptivo a este tipo de elementos.

 

La primera y la última comida del día necesitan de un aporte elevado en antioxidantes para cuidar del hígado, para favorecer la desintoxicación y la correcta asimilación de los nutrientes.

 

Los antioxidantes benefician a nuestro organismo por muy diversas razones:

 

Favorecen el metabolismo.

 

Combaten los radicales libres que afectan nuestras células.

 

En nuestros desayunos y cenas debemos consumir alimentos que contengan antioxidantes como la alicina, las antocianinas, catequinas o capsaicina.

 

Toma nota de los alimentos que no deberían faltar en tus desayunos o cenas:

 

Desayunos:

Fruta (uvas, manzanas, ciruelas, plátanos, arándanos, mangos, papayas)
Limón
Ajo
Té verde
Té blanco
Café.

Cenas:

Verduras (pimientos, coles de Bruselas, zanahorias, tomates, alcachofas, berenjenas)

La fibra siempre mejor por la mañana: nos ayudará a regular el tránsito intestinal, nos permitirá eliminar mejor las grasas y cuidará de nuestro corazón.

 

Las cenas deben ser variadas, poco abundantes y muy equilibradas. Si eres de los que cena un bol de cereales y una fruta, debes saber que esa opción en más recomendable en el desayuno que en la cena.

Tu desayuno agradece alimentos con fécula como, por ejemplo, el pan de centeno, las tostadas, o cualquier cereal como puede ser la avena.

 

Tus cenas, por su parte, deben incluir algo de proteína magra, como puede ser una pechuga a la plancha.

Ten en cuenta que a la hora de perder peso queremos también que nuestros músculos estén firmes y no flácidos y, en este caso, las proteínas nos ayudan a ello.

4. La clave también está en la hora

 

¿A qué hora desayunas? ¿A qué hora cenas? Queda claro, sin duda, que la mayoría de las veces no podemos elegir a qué hora desayunar o cuándo cenar.

 

El trabajo y nuestras responsabilidades nos impiden a veces llevar una vida más armónica con nuestro organismo y sus necesidades.

 

Ahora bien, en la medida que nos sea posible, sería aconsejable seguir estas pautas con las cuales cuidar de nuestra salud y de nuestro peso:

 

No es adecuado desayunar nada más levantarnos.

 

Lo ideal es beber un vaso de agua tibia nada más salir de la cama y aguardar entre media hora y tres cuartos para iniciar el desayuno.

 

De este modo, tu cuerpo, durante ese instante, metaboliza mejor las grasas almacenadas para poder quemarlas.

 

Cena dos horas antes de ir a dormir.

Si cometes el error de prepararte una cena copiosa y quedarte al instante dormido en el sofá, estarás consiguiendo todo lo contrario: aumentar de peso.

¿Qué tal si procuramos ajustar nuestros horarios para seguir estas pautas? Vale la pena intentarlo.

5. Ni mucho ni poco: cuidado con los estereotipos

 

Lo de desayunar como un rey y cenar como un mendigo tiene matices. Una vez más, hemos de hacer caso del sentido común y de las bases de una alimentación consciente y sabia.

 

Desayunar como un rey no quiere decir que debamos incluir en nuestra mesa absolutamente de todo: bollería, frutas, zumos, café, proteína, un bol de avena, tostadas…

 

Significa comer varias cosas en pocas cantidades, pero de forma equilibrada. Por ejemplo, a nuestro bol (mediano) de avena le podemos añadir media manzana y unas nueces.

 

Asimismo, a tu tostada le puedes añadir un poco de aceite y una loncha de jamón york. Si lo acompañas de un café, tendrás el desayuno ideal.

 

La cena del mendigo no es poner una patata en el plato. Es una sopa, es un poco de salmón y alguna tostada con tomate, por ejemplo.

 

La clave está, sin duda, en saber comer, en escuchar a nuestro cuerpo y no a nuestras emociones. Te invitamos a ponerlo en práctica.

 

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Acerca de este artículo
Desayunos y Cenas fáciles para Adelgazar
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Desayunos y Cenas fáciles para Adelgazar
Desayunos y cenas: 5 claves efectivas y fáciles que te ayudarán a perder peso.
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Perder Peso Guatemala

Especialista en Metabolismo, Reducción de Peso y Medidas.
Originaria de Colombia, Residente en Guatemala
Tratamientos de Aceleración Metabólica para perder peso y reducir medidas